El matrimonio no es sólo un sacramento desde el punto de vista del rito católico. Tampoco se reduce a un mero contrato que resuelven los juzgados de una localidad. El matrimonio es una frágil relación interpersonal en la que, más allá del noviazgo y de la alcoba, dos desconocidos en muchísimos aspectos empiezan a exhibirse tal y como son, mostrando su mejor rostro y virtudes, pero también confrontando sus manías, frustraciones, miedos, defectos, mañas y egos. En muchas ocasiones, si no resulta bien, si se ha sufrido en su agonística diaria y si termina disolviéndose, pueden quedar secuelas traumáticas irreparables.
A principios de 2005, la ex Morandé se casó con su mánager Roberto Dueñas. Desde su salida del programa Locos por el baile, comenzó a tener problemas con él, agigantandose durante el Festival de Viña del Mar 2007. Durante una conferencia de
prensa de ese certamen fue consultada sobre una supuesta crisis
matrimonial, tras lo cual estalló en llanto y admitió haber estado viviendo momentos muy difíciles con Dueñas. Finalmente, tras varios meses separados, el 26 de mayo de 2009, la pareja se divorcia.
Algunas razones
Si bien no abundan los detalles de la separación, Marlen sostiene que fue una relación muy complicada, y que esa turbulencia tuvo etapas bastante difíciles de sortear. Al parecer, de dicha relación se apoderó la desconfianza y el desgane mutuo, actitudes que terminaron por poner fin a su matrimonio con el exasesor.
"Fue algo que me afectó un montón. No me arrepiento de nada, pero creo que fui muy confiada también. Tuve muchas desilusiones de personas en las que yo confiaba muchísimo, cosas súper feas que no quisiera recordar. Creo que no estaba bien asesorada", contó la modelo, que para ese entonces estaba en Morandé con Compañía.
De nuevo la vedette reitera: "Yo una vez estuve casada y lo pasé mal", relató; por lo tanto, "no tengo ganas de repetir la historia". De hecho, ha llegado a decir sin tapujos que luego del divorcio padeció una etapa depresiva importante y que sólo con la ayuda de su familia, en especial de su madre, logró salir adelante. Por otro lado confesó algo sobre lo que se suele hablar sotto
voce, las finanzas de una separación: "además, me salió tan caro el
divorcio", puntualizó.
Ha llegado a mencionar que luego del divorcio estuvo mucho tiempo desconfiando de los hombres. "Tuve pololos de corto plazo y los trataba mal. Con Luciano también fui pesada cuando lo conocí, porque no creía en ningún hombre".
El matrimonio dice: "Para mí, no es tema, y creo que tampoco lo es para mi hijo", planteó sobre su retoño Lorenzo, hijo de su actual pareja. Al final, dijo que simplemente se trata de "firmar un papel" y "ya pasé por toda esa historia, con el vestido largo y la cola de siete metros". Con todo, la modelo recuerda que: "De verdad fui súper feliz armando el matrimonio, maravilloso", remató. "Yo sé que es bonito como historieta". Así que, en caso de que Luciano le propusiera matrimonio, "sería entretenido".
Una nueva etapa, su romance con Luciano Marocchino
Corría el año 2008 cuando por compromisos laborales la Marlen se encontraba en Punta del Este, Uruguay, en el famoso hotel Conrad, donde tenía la responsabilidad de animar algunos eventos de entretenimiento que hace el establecimiento en el verano. Un amigo y asesor de imagen, que sabía de la galanura de Marocchino y quien también se encontraba en el hotel, la empujó para que lo conociera: "Tú tienes que conocerlo, lo tienes que saludar", le dijo, contó Marlen en el programa Buenas Noches a Todos.
Y justamente por esos días, el empresario de moda había saltado a la fama por las polémicas fotos con Cecilia Bolocco en una terraza en Miami. "Estaba fresquita la cosa, esto había sido recién", manifestó Marlén.
"Entonces fuimos al salón vip, él (Luciano) estaba conversando con alguien y mi amigo me empujaba para que fuera a saludarlo. Paso por el lado y le digo 'hola, ¿tú eres Luciano Marocchino?'. 'Sí', me dice", siguió contando la showoman.
Entre risas, conversación y algunas puntas sobre su desnudez y la relación con la Bolocco, le reveló que si bien "Lo encontraba buenmozo", ella tenía claro que "No estaba en mis planes conocer a alguien". Sin embargo, tras entablar una conversación, intercambiaron teléfonos y cuando él viajó a Chile la invitó a comer. Y en una de esas salidas fueron sorprendidos por la
prensa.
Ante la presión mediática, Marlen Olivari pisó el freno y le
exigió a Luciano Marocchino a formalizar la relación, pero sin casarse, obviamente. Finalmente, llevan 14 años pololeando juntos en lo que parece ser de feliz relación habiendo procreado incluso a un lindo niño, Luciano Marocchino.
Lo bueno de todo es que, al parecer, no sólo ella no quiere saber nada de matrimonio, sacerdote, vestido de novia o papeles firmados, sino que él también es alérgico al matrimonio. De acuerdo con el empresario italiano, "para mí el matrimonio apaga la relación" (...) "no la veo como algo tan necesario. La verdad es que no, no creo que sea fundamental para seguir viviendo juntos". "Une mucho más un hijo que un matrimonio", afirmó Marocchino, con lo que Marlen coincidió.
Próximamente, Marlen estrenará nuevo show con el humorista "El Che" Copete tras 15 años desde su última presentación.
Las claves
- Marlen expone las razones por las cuales no quiere casarse de nuevo. Desgano y desconfianza mutua la llevaron a divorciarse.
- Tras el divorcio sufrió una depresión de la que se recurpo gracias a su familia, y también desconfiaba de los hombre.
- Desde hace 14 años está feliz en compañia del empresario Luciano Marocchino. Por ahor no tiene planes de casarse. Pero ella dijo que sería "entretenido" si él tomara la iniciativa.













