Todas las áreas que involucran a la construcción son espacios en que muchos hombres ven cómo sus feudos, donde pueden desarrollar su machismo y misoginia con toda impunidad. Pero también cada día aumenta el número de mujeres que está dispuesta a entrar a estas zonas y demostrar que pueden hacer todo lo que hace un machista... y mucho mejor.
Es el caso de Ashleigh Cleghorn y Carli Carnegie , quienes trabajan pintando casas, en Christchurch, Nueva Zelanda.
Ashleigh tiene siete años en la industria y no duda en señalar que "lo ha escuchado todo".
En busca de un cambio
El portal australiano News habló con las dos jóvenes y detalló que Ashleigh "está tristemente acostumbrada al sexismo que puede surgir de trabajar en una profesión dominada por hombres".
Ashleigh y Carli ya llevan tiempo trabajando y no están dispuesta a dejarse afectar por estos ataques. Es más, la publicación australiana aseguró que "la pareja ahora está trabajando para instigar el cambio y generar conciencia sobre el problema".
En la entrevista, Ashleigh reconoció que "para ser honesta, ya no hay nada que realmente me sorprenda".
Y agregó que hay "muchos hombres, especialmente los mayores, están atascados en sus caminos y todavía piensan que es un mundo de machos".
Ashleigh no se deja afectar, por el contrario, llamó a los mujeres a sumarse a estos trabajos: "Necesitamos más mujeres en esta profesión, y es hora de que cambien estas actitudes".
Acoso sexual desatado
La pintora aseguró que "a veces te sientes como un pedazo de carne". Y agregó que "recibimos comentarios sexistas, nos miran como si fuéramos extraterrestres, los hombres nos gritan cosas y nos silban como lobos".
Mientras que Carli reforzó el mensaje de su socia: "Recibimos muchas miradas y personas que nos miran de arriba abajo".
Para Carli "a ambas nos encanta poder mostrarle a la gente y demostrarles que no somos solo dos 'niñas bonitas', sino que en realidad somos pintoras".
Es más, la joven no duda es señalar que ese mundo tan machista no tiene nada de difícil y que cualquier mujer puede triunfar en él.
"Es gratificante y grandioso ser parte de una industria dominada por hombres. Creo que cualquier mujer es capaz de hacerlo", reconoció.
Las claves
- Dos mujeres son socias y trabajan pintando casas, en un trabajo en el que luchan contra el machismo.
- En una entrevista detallaron el acoso sexual constante que sufren, sobre todo de los hombres de mayor edad.













