Definitivamente una relación de amor-odio parece despertar el actor Adam Sandler en la crítica especializada de la industria hollywoodense. Su presencia como actor y productor no pasa desapercibida, ni siquiera en con peores interpretaciones o trabajos. Lo puedes amar u odiar, pero jamás te resultará indiferente.
Y es que al olfatear tempranamente, por allá por la primera mitad de los años 90, el encono de algunos críticos especializados en torno a su desempeño profesional, el actor de 56 años de edad revela que optó por ignorar por completo el juicio de los críticos de cine.
No escucha ni lee lo que los críticos puedan decir sobre sus películas, aunque algunas hayan hecho historia y otras no tanto. El director y actor admitió que durante el estreno de "Garra" producción para la plataforma Netflix, la única recepción que le preocupa es la de su público.
El popular actor, que ya es toda una marca personal, ha ganado millones de dólares, cinco premios Razzie al peor intérprete y un contrato de 250 millones con Netflix para hacer seis películas que ya renovó, y por una cifra no divulgada se comprometió a hacer algunas más. Lejos de las suposiciones, el actor reconoció que las críticas especializadas que
reciben sus trabajos no es algo que lo preocupe demasiado.
El actor cuenta también desde hace algunos años con su propia productora, Happy Madison, y sigue adelante con su rol como productor y estrella de sus films para Netflix, plataforma con la que acaba de renovar su contrato de exclusividad.
¿Cuál es la razón principal por la que Sandler ignora la crítica?
En una reciente entrevista EW con motivo del estreno de "Garra" en Netflix, confesó que lleva varias décadas sin leer críticas sobre sus películas y la razón se remonta a una de 1995. Por aquel entonces un joven Adam Sandler actuaba y colaboraba en los guiones de películas que alcanzaron un rotundo éxito en taquilla como The Coneheads o Terminagolf, hasta que una producción cambió puso límites a su visión un poco narcisista del negocio que de suyo conlleva un éxito interrumpido.
Según repasó el autor, el estreno de "Billy Madison" ese año fue todo un éxito entre el público llegando a recaudar más de 25 millones de dólares en taquilla. Sin embargo, la crítica la había sido muy dura con esa cinta, poniéndola por los suelos al calificarla sin tapujo alguno "basura".
Sandler definió aquel momento como bisagra "un choque con la realidad en el medio", y aseguró no sin cierta inocencia que cuando empezó a trabajar en la industria solo pensaba en la recepción del público. Así afirma: "Cuando tenía 17 años y me metí en esto no pensaba en los críticos, solo quería hacer películas que la gente fuera a ver", afirmó. "Cuando se estrenó Billy Madison y los periódicos empezaron a escribir sobre ella, mi amigo y yo nos emocionamos. Ambos habíamos escrito la película, y ahora un medio de Nueva York iba a hablar de ella. Pero al leer lo que decían, el 90% de los periódicos
anunciaban que era una basura".
El actor confesó que la valoración sobre esa película lo marcaron durante un tiempo, y desde entonces decidió no leer nada relacionado con sus productos audiovisuales: "Es muy duro", puntualizó. Tras décadas en el negocio, ahora con bajo la despreocupación que trae consigo la modestia, el
cómico admite ´comprender que sus películas no resuenen con los críticos: "no van a conectar con ciertas cosas, y eso está bien".
Y es que a pesa de su innegable encanto, que destila sobre todo en sus películas con Drew Barrymore y Jennifer Aniston, no a todo el mundo puede venirle en gracia un actor que siempre incorpore en sus guiones flatulencias, eructos y gritos a montón, que se comporte como un inmaduro adolescentes siendo ya un adulto y de que invente escenas familiares o con amigos con moralejas forzadas.
A pesar de las duras críticas a las que se enfrentó en su pasado, su último film Garra parece estar siendo bien recibido. "Me alegra que me alaben, pero todo el mundo trabajó muy duro en la película. Yo tuve un rol muy grande en la película, e hice lo mejor que podía con lo que tenía".
Con una combinación de humor con seriedad que caracteriza al actor, el film relata una historia de superación, lucha y retos que se desarrolla en el mundo de la NBA. Y para reforzar el aura de la temática, y por su amor por el básquet, se hizo de los servicios de un especialista; y es que el protagonista de "Como si fuera la primera vez" trabajó de la mano como productor junto a LeBron James.
Con esta película, el basquetero intentó recuperarse del fracaso que supuso Space Jam: A New Legacy, y para ello se unió a Sandler, maestro de la comedia. Si de humor se trata, Hustle, (el nombre original del film), llegó en una de las propuestas más atractivas de la plataforma de streaming de este año.
Hustle además estuvo dirigida por Jeremiah Zagar, conocido principalmente por We the Animals en 2018. Por el lado de los guionistas, la producción contó con Will Fetters, quien escribió Nace una estrella, la película de Bradley Cooper y Lady Gaga, que se llevó el Oscar a la mejor canción original en 2019. El dúo en esta área lo completó Taylor Materne, quien fue uno de los responsables de narrar el NBA 2K20, el videojuego de básquet más prestigioso de la industria de los videojuegos hasta el momento.
Pero no todo han sido críticas que él supone adversas. La mejor de mis bodas y en especial Embriagado de amor (disponibles ambas en HBO Max), el romance entre dos excéntricos personajes que Paul Thomas Anderson escribió con Sandler en mente, tuvieron muy buenas críticas.
Ésta última del 2002 con la que el realizador ganó el premio a mejor director del festival de Cannes, le consiguió al comediante las mejores críticas de su carrera hasta ese momento y una nominación a los Globo de Oro.
Un sorpresa para el propio Sandler que no estaba muy convencido de querer trabajar con Anderson después de ver "Magnolia", su film anterior. "La fui a ver solo. Estaban todas las entradas vendidas, me senté en la primera fila y me asusté. Pensé: "Este tipo es mucho mejor que yo. ¡No quiero cagarle su película!", contó Sandler en el libro de Adam Nayman dedicado a la filmografía de Anderson.
Más allá de sus dudas, el film se hizo tal y como el director y gran parte del público lo habían imaginado, pero sobre todo, el propio Sandler, empezó a ver su carrera de otra manera.
Las claves
- Luego del balance de una exitosa carrera actoral y ya siendo toda una marca personal como productor, Sandler confiesa que no le presta atención a la crítica de cine especializada que pulula en torno a la industria.
- Esa decisión comenzó con una crítica despiada a la película "Billy Madison" cuando él mismo pensaba que había sido un éxito total por la acogida del público.
- Hoy día Sandler sigue al pie de la letra su decisión y enfatiza que sólo le interesa la apreciación de su público.













